TSINGY
Claro que sus especificidades no se detienen en el campo biológico.Al oeste de la isla amplias extensiones se encuentran materialmente erizadas de afiladas agujas rocosas que convierten el paisaje en un escenario de fantasía.A este onírico panorama los nativos lo conocen como tsingy, literalmente "lugar que no se puede pisar" en lengua malgache.Y lo cierto es que encontrar suelo al adentrarse en sus dominios en poco menos que imposible.Entre un mar de catedrales de piedra caliza, con torres afiladas como cuchillos que se elevan hacia el cielo, numerosas manchas de vegetación, como exuberantes islotes inaccesibles, salpican este puzzle gigante, un hecho que contribuye todavía más a la diversificación de especies relícticas.
Este prodigioso fenómeno geológico es producto de una milenaria actividad kárstica.A lo largo de millones de años, la acción erosiva del agua subterránea horadó el lecho sedimentario creando oquedades que terminaron por provocar derrumbamientos de las capas superiores.Como resultado ese entrelazado de contrafuertes ciclópeos de afiladísimas aristas y lujuriantes reductos de inusitado verdor y profusión de endemismos animales y vegetales, a menudo exclusivos de una única área.
Ahora empiezo a comprender de donde obtuvieron la inspiración los guionistas de Krull, aquella vieja epopeya fantástica ochentera, para crear unos decorados verdaderamente ensoñadores.Sí, ya sé que sus detractores dirán que son de cartón-piedra, pero eso no es óbice para reconocer su majestuosidad.Una majestuosidad compartida por el tsingy.
Saludos.
Etiquetas: Maravillas, Panorama, Sustrato































